La historia del CEO de Nike, Elliott Hill, que empezó como becario y acabó dirigiendo la compañía, se hizo viral en LinkedIn y generó miles de comentarios sobre talento, perseverancia y promoción interna. Pero ¿sabías que en España también tenemos casos así? Personas que comenzaron desde puestos base y hoy dirigen o han dirigido algunas de las mayores multinacionales del mundo.
Juvencio Maeztu: del IKEA de Alcorcón al CEO mundial del grupo Ingka
El gaditano Juvencio Maeztu comenzó su trayectoria en IKEA Alcorcón en 2001. Desde ese primer contacto con la compañía sueca, lideró después operaciones en Reino Unido e India, desarrollando una carrera basada en los valores que definen la cultura IKEA: humildad, trabajo en equipo y propósito. Desde noviembre de 2025, es el nuevo CEO global del grupo Ingka, la empresa que gestiona la mayoría de las tiendas IKEA en el mundo.
Maeztu es la prueba de que la coherencia cultural y el liderazgo humano pueden cruzar fronteras y llevar a alguien desde una tienda en Alcorcón hasta la cúspide de uno de los grupos de retail más grandes del planeta.
Enrique Lores: del aula de la UPV al CEO de HP
Valenciano, ingeniero por la Universitat Politècnica de València (UPV), Enrique Lores empezó en HP en 1989. 35 años después, desde noviembre de 2019, es el máximo responsable mundial de la compañía. Su trayectoria refleja cómo el talento técnico, cuando se combina con visión estratégica y conocimiento interno acumulado durante décadas, puede escalar hasta la cima de una empresa global.
Lores demuestra que la innovación no nace solo de Silicon Valley, sino también de un aula universitaria española.
Marcos de Quinto: de Coca-Cola España al CMO mundial
Marcos de Quinto comenzó en Coca-Cola España en los años 80 y acabó en Atlanta como Vicepresidente Ejecutivo y Director de Marketing Mundial del gigante americano. Su etapa marcó un antes y un después en la estrategia global de marca, impulsando campañas que siguen siendo referencia en marketing emocional. Representa la fusión entre talento creativo y visión global.
Y el relevo también es español: actualmente Manuel «Manolo» Arroyo, otro directivo que empezó dentro de la compañía en España en los 90, ocupa ese mismo puesto de responsabilidad global.
¿Qué tienen en común estos líderes?
Las carreras de Maeztu, Lores y De Quinto comparten varios elementos que merecen análisis:
- Lealtad corporativa combinada con adaptabilidad. Años dentro de una misma organización, pero evolucionando constantemente con ella.
- Comprensión cultural profunda. Entender desde dentro la cultura de la empresa —sus valores, su forma de operar— como ventaja competitiva frente al ejecutivo externo que llega sin contexto.
- Visión global construida desde lo local. Empezar en mercados locales (España) y ir desarrollando una perspectiva internacional sin perder los pies en la tierra.
En un momento donde muchos miran fuera buscando referentes, no está de más recordar que el talento también se cultiva en casa. Crecer «desde dentro» en una gran compañía sigue siendo posible cuando se combina perseverancia con adaptación, criterio con humildad y visión con ejecución.